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Cuál es la propuesta de Dios que me motiva para vivir?; yo, no voy a dudar de ella, porque yo no me he dado la vida a mí mismo; ni otro igual que yo me la ha dado.
¿CUÁL ES EL VALOR QUE ME LLEVA A MÍ A REALIZARME COMO PERSONA?
Cuando uno ve que existen tantos problemas en tan diversas situaciones…, uno se queda apabullado, atolondrado…, y no sabe para donde coger.
Riqueza y Poder Político van de la mano y niegan oportunidades a la mayoría de la humanidad. Riqueza y Poder Político han secuestrado la democracia y nos mantienen a la mayoría nacionales entretenidos con promesas y violencia institucionalizada.
Ordinariamente actuamos marcados por la primera impresión y/o imagen que nos impacta de la realidad que vivimos: una injusticia sea personal o colectiva; por ejemplo, el maltrato a una mujer o a un niño o niña; y a nivel comunitario, el mal reparto de la tierra..., ver a miles de campesinos sin tierra viviendo hacinados en los barrios de las grandes ciudades o en el camino real, junto a las alambradas…
Nuestra preocupación en la asociación comunitaria debe ser ¿Cómo lograr integrar, a los miembros de nuestra Comunidad, al trabajo de “disfrutar lo bonito de la vida”? Lograr el “Buen Vivir”?
Según hemos estudiado la raíz de la participación ciudadana, la madre de la democracia es Atenas (siglo V antes de Cristo); es decir, 400 a.C., en la antigua Grecia, se comenzó a practicar, por primera vez, la democracia.
No podemos vivir “atajando para que otro enlace” o “trabajando para tener ropa sucia y mal comer”. La misión encomendada por el Creador, Ser Trascendente, quien nos da la vida, es “vivir del sudor de tu frente”. Gn.3, 19.
Si estamos y permanecemos unidos y organizados, necesariamente tenemos que aceptar el estar dispuestos/as a cambiar para mantener nuestra estabilidad en las nuevas situaciones que se nos vayan presentando.
En una asociación y/u organización, la máxima dirección es la Asamblea General, por lo tanto, ella ejerce la suprema autoridad de la asociación; es el organismo superior, la flor y nata del los dirigentes y de los socios/as.
Nuestra atención debe estar atenta a lo que pasa a nuestro alrededor: lo político: corrupción, impunidad, clientelismo, alternativas de poder, lo económico, lo social, lo religioso, lo tecnológico, lo cultural…, las iglesias, el machismo, el mercado, la solidaridad, las leyes, el internet, la comunicación, los precios, el empleo, la producción, la ecología, el descanso, las pandillas, las naciones, la bulla, debemos estar atentos cómo afectan todos estos hechos a la comunidad y a la asociación y por tanto a cada uno como persona y como familia…
Muchas asociaciones fracasan porque al definir su MISIÓN a partir de necesidades transitorias y no permanentes pierden la sostenibilidad. Es decir, a veces las asociaciones se inician o se forman para dar respuesta al algo que nos afecta inmediatamente y no caemos en la cuenta de que la asociación debe trascender la necesidad inmediata personal; es decir, que la asociación va más allá de las personas que las conforman.
El consumo por un lado, el individualismo por otro; la corrupción oficializada, el clientelismo y la impunidad han ido carcomiendo el interior de las élites conductoras de nuestra sociedad, de los altos dirigentes partidistas, dirigentes populares y desencantando a la gente de que su asociación comunitaria de base es un recurso imprescindible para lograr transformar la situación comunitaria y personal.
El consumo por un lado, el individualismo por otro; la corrupción oficializada, el clientelismo y la impunidad han ido carcomiendo el interior de las élites conductoras de nuestra sociedad, de los altos dirigentes partidistas, dirigentes populares y desencantando a la gente de que su asociación comunitaria de base es un recurso imprescindible para lograr transformar la situación comunitaria y personal.














