En defensa de la vida, la tierra, las aguas, la biodiversidad, los derechos humanos, el desarrollo integral y sostenible y el bienestar general del pueblo.
MANIFIESTO DE LA MARCHA-CARAVANA DEL 6 DE JUNIO DE 2026
Barahona y la región Enriquillo han despertado y dicho: ¡Basta Ya!
¡No más abusos y atropellos del capital privado nacional e internacional, contra nuestros laboriosos trabajadores urbanos y rurales, contra la salud de nuestra gente, del medio ambiente y de nuestras riquezas naturales!
¡No más complicidad de los funcionarios públicos e impunidad del poder judicial con esta violaciones de los derechos humanos, de la constitución y de las leyes!
¡No más sordera oficial, promesas incumplidas ni falta de respuestas efectivas y oportunas a nuestros problemas de pobreza, hambre, desempleo, salud humana y ambiental, atraso socioeconómico y cultural, desatención de los sectores productivos, de la infraestructura económica y social y demás factores motores del bienestar y desarrollo, que nos identifican como la región más pobre del país!
¡Esto llora ante la presencia de Dios! ¡No es posible ni justo que esto ocurra, cuando somos una provincia y región super rica en recursos, con más de 1 millón 200 mil tareas de tierras productivas, con agua para consumo humano y riego, más que suficientes para atender las necesidades productivas del desarrollo, con las cuales derrotar el hambre, la pobreza y el atraso que nos humillan!
Nuestro Bahoruco Oriental, 955 km2 de superficie montañosa cubierta de bosques húmedos, semihúmedos y nublados en más de un 90%, es de las zonas de mayor pluviometría del país (1,750 mm/año) y de las de clima más agradable, con temperaturas de 23o promedio y mínimo de 10.5o, más de 200 km de costas, un santuario marino y los más bellos paisajes “que ojos humanos hayan visto”.
En conjunto con la biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo constituye el hábitat por excelencia para el endemismo y la biodiversidad, el más grande del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y de los mayores del Caribe insular. Alberga 32/34 especies de aves endémicas de la Isla (94%), más de 10 especies endémicas y amenazadas de anfibios, 1,410 especies de plantas reportadas (25.6% de las de RD) 166 especies de orquídeas (52% de las del país) con 10% de ellas endémicas y dos especies de mamíferos endémicos y amenazados: el Solenodonte y la Jutía, únicos sobrevivientes de la fauna anterior a los primeros pobladores.
De sus entrañas brotan más de 23 ríos y arroyos, decenas de riachuelos y otras tantas corrientes subterráneas; es nuestra “Madre de las aguas”, que nutre los acueductos de Barahona y otras 15 ciudades y más de 60 comunidades rurales, con cerca de 130,000 habitantes; riega sus tierras bajas y con el Canal Nizaíto cubre 64,000 tareas en los llanos de Enriquillo y Oviedo, que benefician a más de 2,000 agricultores de ambos municipios.
Es basados en ese océano de riquezas y cualidades avasallantes que todos los estudiosos del desarrollo nos han definido como una región de vocación esencialmente turística-ecoturística, agrícola y agroindustrial diversificada. Y son esas las mismas razones por las cuales los sectores de poder que controlaban el Estado y los legisladores que elaboraban las leyes, en el año 2004, establecieron la Región Suroeste como Polo Turístico y declararon a Barahona como “Provincia Ecoturística”, mediante las leyes No.266-04 y No.212-04.
Sin embargo, tanta belleza, valor y riqueza están seriamente amenazados. Los intereses y visión que hoy priman en el poder del Estado entienden que, más que ecoturística y agrícola, Barahona y la región deben ser un Distrito Minero, con un enclave turístico de sol y playa en Pedernales.
Es esto lo que explica el por qué, al iniciarse este gobierno, solo teníamos 16 certificados de derechos mineros otorgados, que cubrían 205.3 km2, equivalentes al 21.5% de la superficie del Bahoruco Oriental. Y que al 2025 tuviéramos unos 33 certificados, con un total de 620.7 km2, equivalentes al 65%. Esto es: el doble de certificados con 3 veces más terrenos. Es lo mismo que decir: el capital minero se está comiendo el Bahoruco Oriental.
Y es así como la norteamericana Belfond Interprise, cuyos propietarios en 2013 fueron sometidos y condenados en la justicia dominicana por violación de la ley de Medio Ambiente, continúan en Santa Elena y Las Filipinas destruyendo los bosques, suelos, ríos (San Rafael, Bahoruco y afluentes) acuíferos, clima y biodiversidad, con la extracción de Carbonato de Calcio en 400 has. (4 km2) bajo amparo presidencial, reduciendo de agua para consumo humano y para riego a unas 75 comunidades. Igual que hace Maikel Gonzales en La Guázara y El Cobo, extrayendo yeso y caliche, Khoury Industrial, en Cabral, con agregados, y otros.
Pero los daños que estos señores producen en el Bahoruco Oriental no se quedan en la sierra, sino que se multiplican hacia la zona urbana, donde se hacen más aterradores. El transporte de materiales hacia el puerto, en enormes volquetas, para exportarlos a granel, genera grandes nubes y lluvia de polvo patógeno, que envenenan el ambiente y han expulsado a los barahoneros de su Malecón, ya destruido, y convertido a la otrora Perla del Sur en una Ciudad cenicienta.
Esto ha trastocado por completo su vida social, económica y comercial, pues soportarla es imposible ¡y peligroso!, puesto que las graves enfermedades respiratorias que provocan (Neumoconiosis, Silicosis, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica-EPOC, Cáncer de pulmón, tuberculosis y otras) pueden provocar muerte. Y la gente huye a la muerte, como dicen que el Diablo a la cruz.
Esta tragedia que nos imponen los mineros se agrava, desde hace tiempo, con la contaminación que al medio ambiente producen, por un lado, el Consorcio Azucarero Central-CAC en cada periodo de zafra, con la humareda que a través de su chimenea recortada y sin filtros esparce sobre la atmósfera de Villa Central, la fumigación de los cañaverales con glifosato de amonio, que envenena el agua, el suelo y la flora y provoca la muerte de las especies de la biodiversidad, y con la cachipa que inunda los hogares de las comunidades cañeras, tras la quema de los cañaverales y, por el otro lado, la empresa EGE-Haina, con las emisiones de material particulado (polvo negro PM2.5) a través de las chimeneas de su planta termoeléctrica de carbón, instalada al lado de la factoría del ingenio, que generan enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurológicas.
Pero al CAC no le basta con agredir la salud de la gente y del medio ambiente, sino que desde hace tiempo ha emprendido una agresiva y abusiva campaña de adueñarse de las tierras del Estado y del agua, de despojar violentamente de ellas a productores agrícolas con más de 30 años y medio siglo asentados, destruyendo sus plantaciones y hasta haciendo presos a quienes se les resistan, contando para ello con la complicidad de los funcionarios del IAD, el INDRHI, el CEA/BN, la PND y el ERD.
Esta campaña, que raya en lo inhumano y criminal, tiene tras si el propósito de monopolizar la administración y explotación del patrimonio público (agua-tierra-infraestructuras) en el valle de Neiba, que se ejecutaría a través de un fideicomiso público-privado, que aplastaría y haría desaparecer al pequeño y mediano productor, terminaría poniendo en manos del CAC la gestión y operación de la Presa de Monte Grande y su sistema de riego y condenando a desaparecer el refugio de vida silvestre Laguna de Rincón, con todas sus trágicas consecuencias sociales, económica y ambientales, con la monopolización de la tierra y el agua.
Procurando la superación de esa dolorosa tragedia regional, el movimiento socioambiental popular ha hecho todo lo posible: desde el diálogo con el Sr. presidente de la República, en tres ocasiones, para plantearle nuestra visión y propuestas concretas de solución a los problemas concretos y requerir de su atención adecuada y planificada, hasta las asambleas en centros comunitarios e iglesias y movilización en calles, parques y caminos.
Pero la respuesta ha sido la misma: el silencio, la desatención, la inefectividad.
Y esa es la razón que nos ha traído hoy hasta aquí. Para repetirle por enésima vez al presidente de la República, lo que le dijimos el 11 de mayo de 2021, en una sala de reuniones en el Palacio Nacional, acompañado del Obispo de nuestra Diócesis, en reuniones posteriores en el hotel Larimar de esta ciudad (2023 y 2024) y en 3 comunicaciones remitidas a su despacho, así como otras nuevas que afloran y se hacen pertinentes.
Señor presidente:
1.Paralice de inmediato la explotación minera en el Bahoruco Oriental, revoque las concesiones otorgadas hasta el momento, y en vías de otorgar, e incorpore el Bahoruco Oriental al Parque Nacional Sierra de Bahoruco, del cual es parte inseparable;
2.Prohíba ya la exportación a granel de todo material mineral por el puerto de Barahona, declárelo de exclusividad turística y ordene la construcción de un nuevo puerto y zona industrial y de carga en Punta Manzanillo, tomando en cuenta nuestra propuesta de anteproyecto elaborado.
3.Pare la contaminación del medio ambiente y los abusos contra las comunidades y trabajadores de Villa Central y zonas agrícolas del Valle de Neiba, por parte del CAC, sométalo a la ley, revoque la extensión a 60 años de su contrato de arrendamiento y proceda a su revisión.
4.Cumpla con el acuerdo de 13 puntos con los agricultores del Campamento Libertad, en El Polvorín, de Tamayo, con los acuerdos con los parceleros de los asentamientos agrícolas de la Reforma Agraria en la región y con el Acuerdo del Asentamiento Económico de 30 tareas de tierras, con agua, riego presurizado y asistencia técnica con las 390 familias desalojadas por la Presa de Monte Grande.
5.Ordene la elaboración y ejecución del Plan de Recuperación y Manejo de la Laguna de Rincón, como Sitio Ramsar y de proyectos de asistencia social, económica y técnica para los pescadores y demás trabajadores que viven de sus recursos y servicios.
6.Suspenda el Acto de Entrega-Recepción de la Presa de Monte Grande-PMG y disponga que el INDRHI obligue a El Contratista a reparar los vicios de construcción detectados por el Panel de Expertos Internacionales, asesores de INDRHI, con la ejecución de sus recomendaciones técnicas, y complete el Proyecto Múltiple PMG construyendo los otros 4 componentes restantes, comenzando con su sistema de riego.





