Contáctenos Quiénes somos
Cultura y sociedad | Redacción Espacinsular

Cuando los gobiernos actúan para que los periodistas no informen de manera objetiva, o cuando obstaculizan el ejercicio a quienes son independientes, atentan contra el derecho de la sociedad a informarse, a juicio del periodista Huchi Lora, quien aseguró que el actual gobierno y los anteriores han captado a una cantidad impresionante de periodistas. “Los que están a cargo de eso saben lo que tienen entre manos y lo saben hacer, pero eso crea unas condiciones muy difíciles”, afirmó.

Si bien consideró que existen periodistas que son independientes y que dicen lo que ocurre, esa pretensión de silencio es preocupante. “Cuando alguien trata de callar a la prensa, el daño es a la sociedad, es a cada ciudadano, porque si a mí me quieren tapar la boca, realmente el propósito ulterior es tapar los oídos a los ciudadanos para que no se enteren de lo que ese comunicador dice, de tal manera que la agresión, en última instancia, es a cada ciudadano”.

En ese sentido, Lora dijo que no es tiempo silencio sino de voces, por lo que alertó para que la amenaza a medios y periodistas sea vista como una agresión a cada ciudadano, a cada ciudadana, “porque ese es el objetivo, que usted no sepa, y usted tiene derecho a saber porque este país es más suyo que de cualquier político corrupto”.

Huchi Lora, Premio Nacional de Periodismo 2016, se refirió en esos términos al ser entrevistado para Radio Cimarrona www.radiocimarrona.com como parte de la serie Lecciones de Buen Periodismo en la Isla, realizada por el Espacio de Comunicación Insular (Espacinsular) con el apoyo de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC, por su sigla en inglés).

El poder de la palabra

Luis Eduardo Lora Iglesias es santiaguero, hijo de la maestra Altagracia Iglesias y el poeta Armando Lora. Su fecha de nacimiento es el 7 de mayo de 1947.

A los ocho años de edad editó su primer periódico, que escribía en una vieja maquinilla Remington que su padre evitó que fuera al vertedero, y que nombró El Martillazo por lo duro que debía darle a las teclas. Las ilustraciones las hacía a mano y, ayudado de papel carbón, preparaba 25 ejemplares, que distribuía en el sector Bella Vista de Santiago. “Yo me acuerdo que los periódicos que existían en ese entonces eran El Caribe y La Nación, y valían cinco centavos, y el mío valía 25 centavos y se vendía, todo el mundo en el barrio lo compraba. De manera que mi primera publicación fue a los ocho años”.

Para Huchi Lora, la libertad de la palabra es un derecho sagrado por el que hay que velar constantemente. Y ello fue lo que más lo impactó del gobierno sietemesino del presidente Juan Bosch, en 1963, cuando recién se salía de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

“Se podía hablar. Eso es tan grande, pero tan grande. Es decir, yo de ver a mi madre y a mis hermanos cuchicheando y mirando para todos lados cuando hacían críticas al gobierno de Trujillo, a ver a la gente diciendo las cosas a voz en cuello, para mí eso significó muchísimo, y yo creo que para todo el mundo... Se sintió la libertad, pero solo duró siete meses y de una vez se instauró un gobierno militar”, que derivó en la Guerra de Abril de 1965.

En 1966, finalizada la guerra patria, Huchi Lora se trasladó de Santiago a Santo Domingo para estudiar periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El director de la Escuela de Periodismo era Freddy Gatón Arce, quien fue el primer director del periódico El Nacional, inaugurado el 11 de septiembre de 1966, y al que, por solicitud de Gatón Arce, ingresó el 5 de noviembre de ese año. El pasado 5 de noviembre cumplió medio siglo de ejercicio.

Crímenes de periodistas

Huchi Lora fue amigo y compañero de trabajo del profesor Narciso González (Narcisazo), con quien editó la revista de humor político Tirabuzón. Narcisazo fue víctima de una desaparición política la noche del 26 de mayo de 1994, luego de denunciar el fraude electoral ocurrido entonces. “Ese fue uno de los muchos crímenes del gobierno de Joaquín Balaguer”, afirmó. También se refirió a los asesinatos de los periodistas Gregorio García Castro (Goyito), en 1973, y Orlando Martínez, en 1975.

“Yo trasladé a Goyito un par de veces de un lugar a otro. Estaba escondido porque uno de los guerrilleros que vinieron con (Francisco Alberto) Caamaño se extravió, que era Toribio Peña Jáquez, quien llegó a la capital y escondido dio una entrevista para que todo el mundo supiera que quien estaba en la loma era Caamaño, porque el gobierno, hábilmente, estaba desinformando, y a partir de ahí Goyito tuvo problemas”. Poco tiempo después fue asesinado.

Respecto al crimen de Orlando Martínez, dijo que, erróneamente, muchos han dicho que el motivo de su asesinato fue un artículo que escribió cuando impidieron la entrada al país del pintor Silvano Lora, siendo la causa la publicación de la transcripción de la conversación que sostuvo uno de los dos grupos militares en los que Balaguer había dividido las Fuerzas Armadas, tras la caída del helicóptero en el que viajaba el mandatario, seis días antes de unas elecciones, y al que dieron por muerto.

“Balaguer se apareció en la ciudad y habló sorpresivamente por radio y dijo que lo había salvado la Virgen de La Altagracia para que votaran por él. El helicóptero del escolta no bajó… llegó a la capital, hizo llamadas telefónicas a su grupo de militares, que era el de Pérez y Pérez, para que se apresuraran a ellos tomar el poder para que no se le adelantara el otro grupo. Todas esas conversaciones fueron grabadas por un conocido espía telefónico que estaba a servicio de los generales del otro grupo. Ese grupo fue donde Balaguer con esas grabaciones para que destutanara al grupo rival, pero Balaguer no se atrevió. Entonces, se valieron de otras personas para hacerle llegar esas grabaciones a Orlando y él publicó la transcripción palabra por palabra, y ese grupo militar decidió matarlo. Balaguer, o dio su anuencia o por lo menos no hizo nada, y después trató de culpar a Juan Bosch”.


Riesgos en el ejercicio hoy día

Huchi Lora ha laborado en muchos medios, y en cada uno ha dejado su impronta. “A mí me gusta mucho mi oficio, lo disfruto a pesar de que conlleva tanto estrés, a veces amenazas, a veces peligro”. Durante los gobiernos de Balaguer fue amenazado de muerte, vigilado, perseguido y estuvo preso en más de una ocasión. Recientemente ha recibido amenazas por su defensa a las personas de ascendencia haitiana que fueron desnacionalizadas por la Sentencia del Tribunal Constitucional 168-13.

“El día que se anunció esa Sentencia yo dije que eso no se sostiene en el mundo de hoy… nadie admite una cosa así, dizque un efecto retroactivo hasta 1929 y que el que nació aquí, que es dominicano, ahora le dicen que no es dominicano... Es la cosa más cruel, niños que no pueden ir a la escuela, en lugar de propugnar porque se eduquen. Entonces, se está creando una casta de parias”, expresó.

Responsabilizó de las amenazas recibidas a sectores conservadores que tomaron como bandera el ultranacionalismo y que no recibieron apoyo de la población en las pasadas elecciones.

 

Escuchar  el programa-entrevista con el periodista Luis Eduardo Lora Iglesias