Los políticos dominicanos están asumiendo una dieta alimenticia saludable. Los efectos son palpables en estos días. La ansiedad por tener en frente un micrófono abierto parece que llegó a su fin. La cura vino con la guerra.
Sin duda, a algunos lectores les resultará extraño este título. Sin embargo, sigue siendo relevante precisamente por la verdad que encierra, expresada por el mismísimo Fiódor Dostoievski. Es el título de su fantástica novela « El sueño de un hombre ridículo », publicada en 1877.
1.- Armamentismo, carrera armamentista y guerras injustas solamente favorecen a los que se enriquecen con el negocio de las armas.
El conocido historiador y pensador de la cultura Emmanuel Todd, en un tono fuerte, denunciaba ya en 2024 “La derrota de Occidente” (La défaite de l’Occident). Mostraba con argumentos cómo Occidente fue derrotado por sí mismo, al no poder recrearse a partir de sus propias raíces ya necrosadas.
Desde el lunes, Frei Betto se encuentra en Cuba, país amenazado por la toma del poder por Donald Trump, quien ya se considera el amo de la isla.
Seguramente algún lector o lectora se extrañará de este título. Pero conserva actualidad precisamente por la verdad oculta que contiene, expresada por nada menos que Fiódor Dostoyevski. Es el título de su narración fantástica de 1877 El sueño de un hombre ridículo. ¿Cuál es ese sueño? Él responde:
Señor Presidente de la República, ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria, ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras, me voy a permitir hacerles algunas recomendaciones.
Mientras se apoya a Cuba, defendiendo su derecho a la autodeterminación, soberanía y con ayuda humanitaria, se debe reflexionar en las lecciones que deja su historia. A veces los mejores aliados son aquellos que, en un ejercicio de honestidad intelectual, hacen apasionadas y ardientes críticas y no quienes solo aplauden por pose, terquedad o arribismo
A pesar de la opresión y, en gran medida, el exterminio, los pueblos originarios de Abya-Yala (nombre indígena de Sudamérica) siempre resistieron y alimentaron la esperanza de algún día recuperar su identidad. Por esta esperanza, en algunas comunidades andinas de los antiguos incas, alrededor de Potosí, se celebra periódicamente un ritual de gran significado: un cóndor es atado al lomo de un toro salvaje. Una lucha feroz y dramática tiene lugar ante la multitud. El toro hace todo lo posible por liberarse del cóndor, y este lo picotea incesantemente hasta que, con sus poderosos picotazos, lo desangra, lo agota y lo derriba. El toro derrotado es entonces devorado por todos.
La frase del título no es mía; pertenece a Bertrand Russell y a Albert Einstein en su manifiesto del 9 de julio de 1955 contra los peligros de una guerra nuclear y a favor de la paz. Ese es el gran anhelo de la humanidad: siempre frustrado y siempre renovado. Sin esta utopía —por la cual luchamos para que sea viable— no podemos abandonarla nunca, pues hacerlo sería un acto de cinismo frente a las víctimas de las guerras y una renuncia a todo sentido ético.
Hoy todos nos sentimos más o menos perdidos. La situación de nuestra civilización, así nos parece, ha llegado a su límite. Perdida en las contradicciones que ella misma creó, se da cuenta de que el cuerpo de conocimientos y el arsenal de técnicas que ella misma produjo no ofrecen soluciones capaces de sacarnos de los graves problemas que enfrentamos.
¡No a la guerra. No al imperialismo. No a la ocupación!
En estos tiempos, pedir bajar la música del quitipó de la esquina, suele molestar a los que tienen la música a todo volumen. Con la ausencia de crítica social que hoy padece RD, cualquier palabra hereje a la ola trendy del momento, puede ser blanco de mucha ira de quienes con su bulla mantienen las calles del país como una discoteca.












