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Cultura y sociedad | Redacción Espacinsular

En los últimos meses y semanas (nuevamente el día de hoy) hemos asistido a hechos dolorosos que han evidenciado que la problemática del femicidio es una situación real y cercana que afecta el ejercicio de los derechos humanos por parte de las mujeres, comenzando por un elemento fundamental como es el derecho a la vida.

Los medios de comunicación son actores fundamentales para dar a conocer las noticias pero su papel, desde nuestra perspectiva, va más allá, pues el seguimiento de cada uno de los casos, el abordaje, el análisis y los insumos que puedan entregar a la ciudadanía serán los elementos que posibiliten que se conozca a profundidad la gravedad de estos hechos para sumar esfuerzos hacia su prevención, pero también para que estos femicidios no queden en la impunidad.

En los estudios técnicos realizados por el OCC en años anteriores se concluye que el abordaje sensacionalista de noticias sobre violencia contra las mujeres alcanza un 45%. El género periodístico que mayormente se utiliza para este tipo de noticias es el de noticia breve, con un 95% de casos, siendo muy pocos los reportajes o la investigación. La sección que más se utiliza para este tema es la de crónica roja, sucesos o policial (40%), luego la de nacional (39%), seguido por el de internacional con un 14%.

Por otra parte, se observa que la mayoría de personas que aparecen en las noticias son hombres; es decir, las mujeres son las víctimas, sobre ellas se habla en las noticias, pero se consulta y entrevista a hombres de manera preponderante.

En este día Mundial de la Libertad de Prensa y a partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, desde una perspectiva de género, reiteramos como en otras ocasiones dsde el Observatorio Ciudadano de la Comunicación la invitación a construir, debatir y participar; invitamos a periodistas, medios de comunicación y demás actores sociales para que se sumen a la construcción de mensajes y narrativas que aporten -más allá de informar coyunturalmente-, también a prevenir y a erradicar esta la violencia de género que nos está matando como sociedad. 

Invitamos a:

ž Eliminar el abordaje mediático sensacionalista, para visibilizar la violencia contra las mujeres y el femicidio como problemas sociales, de seguridad ciudadana, de salud pública, de justicia social y de violación de los derechos humanos; y no como consecuencia de alguna situación o problema particular aislado o privado.

ž Evitar los detalles innecesarios que pueden afectar a la dignidad de las personas y que no aportan a la comprensión de esta problemática.

ž Eliminar los “justificativos” de la violencia: celos, alcoholismo, infidelidad, enfermedad mental, etc. que reducen la responsabilidad del agresor, culpabilizan a la víctima e impiden identificar los patrones sociales que permiten la permanencia de la violencia machista cuyo extremo es el femicidio.

ž Incluir reportajes e investigación, realizar seguimiento de los casos con la participación y voces de múltiples actores, mujeres y hombres de diversos espacios, organizaciones e instituciones tanto públicas como privadas.

ž Incluir un enfoque de derechos humanos y de género para evidenciar que las raíces de la violencia y del femicidio están en la discriminación y en las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres.

ž Incluir información sobre el marco jurídico vigente, las medidas de protección, los servicios de atención y las organizaciones o instituciones a donde se puede acudir en estos casos. Difundir el Código Penal con la tipificación del femicidio, para frenar la impunidad.

Por otra parte nos parece importante retomar el Modelo de Protocolo Latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género en el que se invita a los medios de comunicación a:

411. Cubrimiento informativo y responsabilidad social de los medios de comunicación. Es importante que los Estados, la sociedad civil y los medios de comunicación acuerden los mecanismos idóneos para garantizar el cubrimiento informativo de las muertes violentas de mujeres por razones de género, de conformidad con los estándares internacionales en la materia, tomando como principios básicos el respeto a la dignidad humana de las víctimas y sus familiares, la transparencia y la imparcialidad en el cubrimiento de la información. En esta tarea la adopción de códigos de ética para el tratamiento mediático de la violencia contra la mujer pueden ser de gran utilidad.

412. La responsabilidad social que los medios de comunicación impresos y digitales, así como las redes sociales, deben mostrar en el cubrimiento de las muertes violentas de las mujeres se concreta en el manejo transparente de la información  y en la deconstrucción de los estereotipos, los prejuicios y las prácticas discriminatorios o sexistas. Así, por ejemplo, se deben tratar estos casos de manera enérgica, señalando la injusticia que sufren las víctimas, retando los mitos y las creencias de los hechos y la asignación de las responsabilidades conviertan la violencia en un objeto de deseo o curiosidad para el público oyente o espectador.

Finalmente reiteramos que los femicidios ocurridos son la consecuencia de una sociedad que basa las relaciones de mujeres y hombres en la discriminación, subordinación, exclusión y abuso de poder. Los medios de comunicación como agentes sociales, como entes generadores y difusores de opinión tienen un papel fundamental para aportar a la construcción de una sociedad en donde el respeto por los derechos humanos sea la brújula ética para la convivencia humana.