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Medio ambiente | Redacción Espacinsular

La representación dominicana de alto nivel que asistió a la vigésimo-segunda Conferencia de las Partes (COP22) realizó una visita a la primera fase de la central termosolar Noor I, que aporta 160 megavatios de energía limpia a la red eléctrica de Marruecos, y con cuya iniciativa esa nación se propone reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

 La delegación que visitó la obra estuvo integrada por el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito; el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Ernesto Reyna Alcántara; el asesor en temas de medio ambiente del Poder Ejecutivo, Omar Ramírez Tejada; el embajador dominicano en Marruecos, Francisco Caraballo, y el diputado por Santiago y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de ese organismo, Víctor Suarez.

La comitiva partió de Marrakech, ciudad que fue sede de la COP22, en un avión con destino a la central, localizada en la localidad de Ouarzazate, en el desierto de Sahara.

El vicepresidente ejecutivo del CNCCMDL dijo que se trata de una tecnología innovadora que, conforme las informaciones técnicas que les suministraron, funciona con medio millón de espejos especiales capaces de almacenar calor y seguir produciendo energía, y que también opera con paneles fotovoltaicos. Añadió que esa tecnología de espejos utiliza agua para producir vapor y hacer funcionar una turbina que genera electricidad que se distribuye a través de la red.

Reyna Alcántara informó que los organizadores de la visita precisaron que la obra se realiza por fases, y que en adición a la que ya opera, se construyen otras dos que generarán 200 y 150 megavatios, respectivamente, y que la cuarta etapa será fotovoltaica, con una generación de 70 megas.

 La inversión total se estima en unos US$9,000 millones a 2018, que en sus cuatro fases producirá 580 megas, lo que la convertirá en la planta solar más grande del mundo, capaz de suplir energía a más de medio millón de hogares. Marruecos tiene una media de 3 mil horas de sol al año, lo que significa que por lo menos una tercera parte del año tiene sol, siendo Ouarzazate uno de los lugares más soleados del país.