Bagnolet 24 de marzo de 2026 | Este 17 de abril de 2026, Día Internacional de las Luchas Campesinas, nos movilizamos para conmemorar los 30 años de la Masacre de Eldorado do Carajás, cuando en 1996, 21 campesinxs sin tierra fueron asesinadxs por la Policía Militar en Brasil mientras ocupaban tierras como acción legítima1 dentro de la lucha por la reforma agraria.
A partir de este hecho nació el Día Internacional de las Luchas Campesinas, y durante 30 años hemos mantenido este día de acción frente a la violencia que persiste en nuestros territorios. Reafirmamos que la Reforma Agraria es indispensable para sociedades justas, promoviendo la democratización de la tierra, la Soberanía Alimentaria y enfrentando la extrema concentración de la propiedad de la tierra en el mundo. El legado de quienes nos precedieron es la base de una lucha que no puede detenerse, ante la violencia, el neocolonialismo y el agronegocio continúan avanzando, militarizando las comunidades rurales y Pueblos Indígenas, restringiendo el acceso a la tierra y atacando nuestros modos de vida y organización colectiva.
La actual administración estadounidense ha intensificado su ofensiva imperialista y promovido el avance del neofascismo en todas las regiones del mundo, amenazando la paz y la autodeterminación de nuestros pueblos. Junto con su aliado Israel, libran una campaña neocolonial que mantiene en vilo a Irán y a otros países de la región árabe.
Nos enfrentamos a un sistema en decadencia que, a través de sus gobiernos y en su afán por mantener su poder económico transnacional, se vuelve cada vez más violento y brutal. Tres décadas después, la impunidad de la masacre de Eldorado do Carajás es una herida abierta, sin que se haya hecho justicia. En la recién concluidaII Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR +20)en Cartagena, Colombia, recordamos a los mártires de Eldorado dos Carajás y de todo el mundo que han sido y siguen siendo perseguidxs, criminalizados « como terroristas » y asesinadxs por defender la Tierra, el Agua y los Territorios.
Asimismo, marcamos 30 años desde que nuestro movimiento campesino global internacionalizó las luchas por la Soberanía Alimentaria. Uno de nuestros grandes logros ha sido integrar el derecho a la Soberanía Alimentaria en las discusiones y marcos políticos internacionales como la Declaración sobre Derechos Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) y la Declaración sobre los Pueblos Indígenas (UNDRIP).
Este año, también celebramos el Año Internacional de las Mujeres Agricultoras, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un momento histórico para reconocer el papel vital de las mujeres en la producción de alimentos y la defensa de sus territorios. Es una oportunidad para visibilizar su trabajo, denunciar la violencia que enfrentan y luchar por políticas públicas que las apoyen de manera real.
También a lo largo de estos años, hemos organizado tres Foros Globales Nyéléni (2007, 2015, y 2025), que han unido movimientos sociales para enfrentar las crisis múltiples que nos afectan, presentando un frente unido. Aunque hemos logrado avances conjuntos con movimientos sociales, el sistema capitalista y colonial que reprime y despoja a nuestros pueblos continúa sin freno, permitiendo el despojo de tierras, protegiendo a las élites y criminalizando a quienes luchan por la tierra mediante leyes y judicialización selectiva y otras formas de persecución en Palestina, Congo, Perú, Líbano, Myanmar, Sudán, Honduras, Ecuador y otros territorios.





