Naciones Unidas advierte que el retiro intencional del apoyo político a la igualdad de género está revirtiendo décadas de progreso, y exige la igualdad de poder para las mujeres en todo el mundo.
Nueva York, 17 de septiembre de 2026.— El informe Panorama de género 2026, publicado hoy por ONU Mujeres y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de las Naciones Unidas, muestra que, cuando las mujeres tienen poder real, los resultados mejoran en todas las áreas de la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030, desde la paz y la educación hasta la pobreza y la acción climática. Sin embargo, a las instituciones que se han abocado durante décadas a promover la igualdad de género se les ha debilitado de manera sistemática, lo que ha estancado o revertido el progreso justo cuando el mundo no puede permitirse dar un solo paso atrás.
Los hallazgos del informe Panorama de género 2026 revelan una reducción del apoyo político la igualdad de género transversal, medible y acumulada. El poder institucional de uno de cada tres mecanismos institucionales para la igualdad de género decreció en los últimos dos años. En el mismo período, se recortó el presupuesto de uno de cada cuatro, y casi uno de cada diez perdió el control de su presupuesto por completo. El financiamiento para la igualdad de género cayó a su nivel más bajo desde 2021 y afectó, principalmente, a las organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres. Mientras tanto, en medio de los recortes al financiamiento, el 42 por ciento de los organismos de las Naciones Unidas informan que sus iniciativas para la igualdad de género están debilitadas.
El poder político sigue sumamente concentrado: seis de cada siete países están liderados por hombres. Las mujeres siguen enfrentándose a barreras sistémicas en cada etapa del proceso. Por ejemplo, el costo de la participación en una campaña electoral puede ascender a más de cien veces el promedio del ingreso per cápita, lo que excluye a las mujeres incluso antes de empezar. Además, en algunos países, ocho de cada diez candidatas electorales se enfrentan a hechos de violencia en la vida pública, e incluso cuando las mujeres llegan a los gabinetes, permanecen desproporcionadamente alejadas de las carteras que dominan la mayor parte de la seguridad y el poder económico. Casi nueve de cada diez ministerios de Defensa y más de ocho de cada diez ministerios de Finanzas están a cargo de hombres.
Las mujeres también siguen enfrentando obstáculos para lograr la igualdad en la participación y la influencia. El trabajo de décadas en los ámbitos político y jurídico para el avance de la igualdad de género está en disputa e incluso, en algunos casos, se ha desmantelado. Ningún indicador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para la igualdad de género (ODS 5) está en vías de cumplirse para 2030.
“La evidencia es clara: cuando las mujeres lideran, las sociedades son más fuertes, las economías son más resilientes y los resultados son mejores para todas las personas. Sin embargo, mientras el poder siga concentrado en instituciones que excluyen sistemáticamente a las mujeres, las sociedades no podrán alcanzar todo su potencial. La igualdad no puede lograrse sin un acceso igualitario al poder, porque la igualdad sin poder no es igualdad en absoluto”, señaló la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous.
“Los datos no dan lugar a dudas: al ritmo actual, la igualdad de género sigue a 171 años de distancia. Lo que revela el Panorama de género 2026 es que esto no es inevitable: es el resultado de decisiones que se hacen visibles con datos. Invertir en igualdad de género, en instituciones y en sistemas estadísticos que exijan rendición de cuentas no es un costo, sino la vía más rápida para reencauzar nuestro camino hacia la promesa de igualdad de poder para todas las personas consagrada en la Agenda 2030”, declaró Li Junhua, Secretario General Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.
El patrón va más allá de los cargos gubernamentales. A nivel mundial, las mujeres ocupan solo el seis por ciento de los puestos de dirección ejecutiva en las empresas y presiden menos del 20 por ciento de los tribunales más altos de justicia. Es decir, las decisiones que dan forma a los negocios, la justicia, el empleo y la economía global recaen abrumadoramente en manos de los hombres.
Los hallazgos del informe llegan en un momento significativo para el sistema multilateral. Las y los líderes mundiales se reunirán para el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas de cara a la elección del décimo Secretario General de la Organización, un puesto que ninguna mujer ha ocupado en sus 80 años de historia. Mientras los gobiernos debaten sobre el futuro del multilateralismo, el informe argumenta que ninguna visión para el futuro del mundo es creíble sin que las mujeres tengan la misma cuota de poder que los hombres para darle forma.
ONU Mujeres y el DAES de las Naciones Unidas hacen un llamado a revertir el retiro del apoyo político en materia de igualdad de género y lograr una distribución más equitativa del poder. Esto significa garantizar que las mujeres tengan la misma voz en las decisiones políticas y económicas, financiar adecuadamente las instituciones especializadas en igualdad de género, proteger el espacio cívico y a las organizaciones por los derechos de las mujeres, y asegurarse de que las mujeres tengan el mismo poder que los hombres en la toma de decisiones sobre la economía, la paz y la seguridad, la tecnología y la vida pública.





