El filósofo y filólogo alemán Hans-Georg Gadamer murió un 13 de marzo de 2002, el filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas acaba de morir ayer 14 de marzo de 2026 (24 años después).
Quizás sean los dos últimos pensadores alemanes que nos enseñaron tanto a releer la sólida tradición filosófica alemana (con estos grandes nombres Kant, Hegel, Marx, Nietzsche...) como a poner en el fundamento de la filosofía y del pensamiento en general el diálogo (la comunicación/la conversación) como el único camino para buscar la verdad e incluso preservar la libertad y autonomía ciudadana.
Pero lo más importante para mí es la fe que ambos tenían en: 1) que ellos no tenían la última palabra; concluye Gadamer su obra maestra Verdad y Método así: "Mal hermeneuta el que crea que debe o puede quedarse con la última palabra" (das letzte Wort); 2) por su parte, Habermas, luego de haber teorizado la Racionalidad comunicativa (die kommunikative Rationalität), no dudó en concluir su obra
"La inclusión del otro", diciendo que el lugar de la Racionalidad comunicativa en una democracia no está arriba, ni siquiera debe sustituir al dirigente, sino que debe permanecer vacante (unbesetzt bleiben soll). Al final, ¿qué es pensar? Es definitivamente creer que uno/a no tiene la última palabra y que la razón o la racionalidad no es el privilegio de nadie, sino que está en medio de nosotros/as: en un lugar vacante que está entre nosotros/as y que espera que dialoguemos, conversemos, debatamos, compartamos, en vez de recurrir a la violencia.



