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Entre tú y yo… | P. Regino Martínez Bretón, sj

Estamos acostumbrado a escuchar que la economía de nuestro país crece… Ya en lo que va de año va por 6.7 según dicen los bancos, que dicen que saben de eso. Desde la época del ex Presidente Leonel Fernández aprendimos a conocer “la economía blindada” y el “crecimiento macroeconómico”. Mientras los empobrecidos siguen comiéndose un cable.

Ya estamos jarto de que nos digan, nos hablen, nos enseñen el “desarrollo en vitrina”; es decir, el fortalecimiento y seguridad de la economía de los ricos.

Nosotros estamos acostumbrado a oír hablar del DESARROLLO. Lo primero que debemos tener presente es de qué desarrollo hablamos? El desarrollo abarca: lo social, lo político, lo económico y lo cultural. Es decir, nos estamos refiriendo al desarrollo humano. Esto es Lo que debe plantear, a la población dominicana,  la Coordinación Nacional de Partidos Emergentes.

Ya es tiempo de que  los nuevos dirigentes políticos emergentes se pongan de acuerdo en dos puntos: uno definir el PLAN DE NACION 2016/2020 y dos  QUIÉN PRESIDIRÁ LA COORDINACIÓN.

En ese sentido, estoy hablando de la responsabilidad y de la necesidad de que tanto las personas, las organizaciones y las comunidades nos pongamos en coordinación con las futuras autoridades 2016/2020. Esa Coordinación no se improvisa. No perdamos tiempo. Lo nacional primero.

El desarrollo es una responsabilidad de todos y todas; pero todas y todos debemos estar claros en lo que queremos y para eso tenemos que prepararnos efectivamente para hacerlo a través de la educación y contar con un contexto inmediato que lo procure brindándonos posibilidades económicas como así también de salud y educación. Pero lo que inmediatamente recibimos en los Municipios es bulla en los fines de semana y bulla en la campaña política electoral. Las autoridades municipales permiten la bulla de fin de semana para  congraciarse con algunos y perjudicar la mayoría. La bulla de la campaña política electoral beneficia a los políticos si es que ganan en las elecciones y perjudica a la población porque muy poco de lo que se dice en las campañas políticas se realiza cuando llegan al poder.

El desarrollo tiene que ser sostenible. Es decir,  satisfacer las demandas presentes sin afectar las posibilidades de las futuras generaciones. El desarrollo sostenible implica poner en marcha todo lo que sea necesario para cubrir las demandas de la sociedad pero a un nivel de explotación de recursos consciente y respetuoso para con el medio ambiente natural.

En RD tenemos tres ejemplos de desarrollo involutivo; es decir, explotación irracional de los recursos naturales, que perjudica a las futuras generaciones, se llevan el oro, el níquel y nos dejan agua, aire y tierra contaminados, Falcondo en Loma Miranda, Barrick   Gold en Cotuí y Uni Gold en Restauración. Por ahí va la ruta de la macroeconomía blindada y degradante porque solo beneficia a ricos extranjeros y nacionales… Al empobrecido y a las futuras generaciones nos queda la contaminación.

El desarrollo sostenible exige equidad y justicia; es decir, que beneficie a toda la población, y que tenga presente el hoy y el mañana.  Definir por un lado proyectos viables y por el otro reconciliar los aspectos económicos, sociales y ambientales de las actividades humanas  para que se beneficie toda la sociedad y no solo la macro economía, los ricos.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta para poder obtener un desarrollo auténtico son los signos del cambio climático, que nos advierten a gritos que debemos ser más racionales, más responsables y respetuosos en el trato al planeta tierra, nuestra madre, y al uso de los recursos naturales.

Es necesario el compromiso de todos y todas, pero un compromiso efectivo, basado en la acción y no en la mera palabra y la bulla. Un compromiso que nos haga usar los recursos de manera corresponsables y no de manera compulsiva individual. Si vamos por ese camino que nos beneficie a todos y todas, sin dudas, que estamos caminando por buen camino y  estaremos dejándoles un mejor mundo a nuestros  sucesores.

 

El Buen Señor nos ilumine y nos bendiga en la tarea que tenemos por delante las personas, las organizaciones, las comunidades y las futuras autoridades emergentes.