Según hemos estudiado la raíz de la participación ciudadana, la madre de la democracia es Atenas (siglo V antes de Cristo); es decir, 400 a.C., en la antigua Grecia, se comenzó a practicar, por primera vez, la democracia.
La participación de la Comunidad (hombres libres mayores de 20 años…) se reunían en una plaza pública para elegir de manera directa a sus autoridades, aprobar y desaprobar leyes.
En el siglo XVIII se extiende más el significado de la democracia inicial ateniense. La igualdad, libertad y fraternidad de la revolución francesa, donde la luz de la razón iluminaba las acciones de las personas, nos enseña que las decisiones políticas son legítimas solamente cuando se basan en la voluntad manifestada por todos los ciudadanos. ¡Qué lejos estamos de esta realidad en Rep. Dominicana!
La exigencia de hoy, para nosotros como “sujeto social”, siglo XXI, es el pasar del “Yo al Nosotros”, no es solamente participar en unas elecciones nacionales cargadas de fraudes, engañifas de logística técnica corrupta aquí, en el Caribe, en América del Sur, América Central y América del Norte.
“El Nosotros” tiene que hacerse presente, hoy en día, en la familia, en cualquier organización y en la convivencia social. “El Nosotros” trasciende al Estado, lo público, para hacerse presente en lo privado. Entendiendo así la “democracia” vemos que las personas no deben relacionarse de cualquier manera. Democracia es una manera de entender la vida y la organización social. Tenemos que crear valores que nos posibiliten una convivencia más humana. Tal parece, que cada día nos vamos deshumanizando más y más.
La raíz de esta deshumanización está en el individualismo creciente y degradante, que cada uno se rasque con sus propias uñas; en el consumismo esclavizante, en el hedonismo alucinante y en la impunidad para nuestros Conductores Sociales Corruptos. Mientras nuestra sociedad se mantenga apoyada en desvalores como los citados estaremos, viviremos de mal en peor. Atajando para que otro enlace y sacie sus apetencias personales olvidándose del fin para el cual el Pueblo los eligió. Dejo como tarea a mis amigos y amigas el buscar los valores que generen las actitudes, que lleven a fortalecer nuestras relaciones en el “Grupo Humano” y en la Sociedad que vivimos. ¿Los miembros y dirigentes de nuestras asociaciones y organizaciones son responsables con sus tareas y se sienten libres para actuar y expresarse? O se han vendido a políticos corruptos e individualistas?
¿Las personas de nuestra Comunidad, del Grupo Humano a que pertenecemos, nuestras asociaciones participan en los problemas que les afectan?
¿Cuáles son los valores que sustentan nuestro comportamiento en nuestras asociaciones y organizaciones, que sostienen a nuestros Conductores Sociales, para enfrentar las amenazas internas y externas a nuestra comunidad y a nuestra sociedad y defendernos con valentía?
Disfrutar “lo bonito de la vida” todas y todos es un desafío de todas y todos. Debe ser la mayor preocupación, no sólo del Gobierno, sino de toda la sociedad, de cada “Grupo Humano”. Así lo decía Pericles, en la antigua Grecia: “Nuestro gobierno se llama democracia porque la administración de la república no pertenece ni está en pocos, sino en muchos; por razón de lo cual cada uno de nosotros, de cualquier estado o condición que sea, debe procurar el bien de la ciudad”, hoy diríamos: procurar “EL BUEN VIVIR” para todos y todas en la Comunidad.







