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Salud | Por Edición Espacinsular

Según los informes, los hospitales cubanos están teniendo dificultades para mantener los servicios de urgencias y cuidados intensivos. Durante el último mes se han pospuesto miles de intervenciones quirúrgicas y retrasado programas de vacunación entre otras necesidades.

n una publicación en redes sociales, Tedros Adhanom Ghebreyesus subrayó que la salud debe protegerse “a toda costa” y nunca quedar “a merced” de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de electricidad.

El doctor Tedros calificó la situación en la isla como “muy preocupante”, y que el país lucha por mantener la prestación de servicios sanitarios en un momento de gran agitación.

Según los informes, los hospitales cubanos han tenido dificultades para mantener los servicios de urgencias y cuidados intensivos.

Durante el último mes se han pospuesto miles de intervenciones quirúrgicas, y las personas que necesitan atención, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para dar a luz, se han visto en situación de riesgo debido a la falta de electricidad para hacer funcionar los equipos médicos y mantener la cadena de frío para las vacunas.

El responsable de la agencia sanitaria de la ONU añadió que la salud de las personas y los servicios que las atienden no pueden quedar a merced de las fluctuaciones en el suministro eléctrico y la geopolítica. 

100.000 intervenciones quirúrgicas aplazadas

Las autoridades cubanas han señalado en repetidas ocasiones graves perjuicios en el sector sanitario, entre ellos el aplazamiento de cerca de 100 000 intervenciones quirúrgicas, retrasos en los programas de vacunación y la falta de acceso a un suministro estable de medicamentos para las personas con enfermedades crónicas.

Un plan de ayuda de emergencia de 94,1 millones de dólares

Ante esta situación, las Naciones Unidas han propuesto un plan de ayuda de emergencia para Cuba, que incluye, entre otras cosas, el suministro de combustible y se centra en seis sectores: logística, salud, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, vivienda y protección, y educación.

Según la ONU, este plan de 94,1 millones de dólares tiene como objetivo responder a las necesidades urgentes y mantener los servicios esenciales para una población de dos millones de personas, repartidas en 63 municipios y ocho provincias de la isla.

Para el coordinador residente de las Naciones Unidas en Cuba, la disponibilidad de combustible es indispensable para garantizar la viabilidad de la intervención.

«Trabajamos con nuestros socios y los Estados miembros para identificar todas las soluciones posibles. Debemos enviar suministros a las provincias afectadas, garantizar las operaciones de transporte, velar por que las personas necesitadas dispongan de agua potable y continuar con las visitas sobre el terreno para realizar el seguimiento de nuestras operaciones», afirmó Francisco Pichón.