Expertos independientes advierten que las acciones estadounidenses representan una grave violación de los principios fundamentales del derecho internacional y corren el riesgo de desestabilizar toda la región y el mundo, ya que normalizan la “anarquía” en las relaciones entre los países.
Una quincena de expertos de las Naciones Unidas* condenaron este miércoles la acción militar a gran escala llevada a cabo por los Estados Unidos contra Venezuela, el bombardeo de Caracas y otras ciudades, así como el “secuestro forzoso” del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según el grupo**, esas acciones representan una grave violación de los principios fundamentales del derecho internacional, establecen un “precedente peligroso” y “corren el riesgo de desestabilizar toda la región y el mundo”.
El uso no provocado de la fuerza armada sobre el territorio venezolano constituye una violación clara del Artículo 2(4) de la Carta de la ONU, afirmaron los expertos. Este prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
También podría constituir el crimen internacional de agresión atribuible a los líderes políticos y militares involucrados.
Número total de víctimas desconocido
Según los informes, las acciones de Estados Unidos provocaron la pérdida de un número desconocido de vidas.
La agresión sucede a un conjunto de “medidas coercitivas unilaterales” previas contra Venezuela, que incluyen un bloqueo naval y la incautación armada de petroleros, así como el asesinato extrajudicial de al menos 115 civiles presuntamente vinculados al narcotráfico.
Para los expertos, todas esas medidas son contrarias al derecho internacional y al derecho humanitario, incluido el derecho no derogable a la vida.
Diplomacia basada en la fuerza
Además, según el derecho internacional, los jefes de Estado en funciones son inmunes a la jurisdicción penal de tribunales extranjeros, aunque no de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, mientras estén en el cargo. Se trata de un principio afirmado por la Corte Internacional de Justicia, y es aplicable independientemente del reconocimiento diplomático o consideraciones políticas.
Para el grupo de expertos, el ataque “sin precedentes” no debe verse como un incidente aislado, sino como parte de un patrón “más amplio y profundamente preocupante de desprecio sistemático” por la paz, el derecho internacional y las instituciones multilaterales.
"Este retorno a la diplomacia basada en la fuerza incluye repetidos actos de agresión militar, incluidos asesinatos extrajudiciales y diplomacia coercitiva, la imposición de sanciones contra jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional y de un Relator Especial de la ONU por el trabajo realizado bajo un mandato confiado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU", advirtieron.
Estas prácticas constituirían un “desafío deliberado” al orden legal internacional y al principio de que el poder debe estar limitado por la ley.
Si se toleran, tales acciones normalizarían la “anarquía” en las relaciones internacionales y deteriorarían gravemente el orden global, enfatizó el grupo.
Autodeterminación y soberanía sobre los recursos
Los expertos expresaron gran preocupación por las declaraciones públicas posteriores del presidente estadounidense, en las que afirmó que Estados Unidos "gobernará el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y prudente". Donald Trump también afirmó que “vamos a sacar una tremenda cantidad de riqueza del suelo".
El grupo subrayó que tales declaraciones equivalen a un “desprecio flagrante” por el derecho de los pueblos a la autodeterminación y su soberanía sobre los recursos naturales, pilares del derecho internacional de los derechos humanos.
"Los vastos recursos naturales de Venezuela, incluidos los mayores reservas probadas de petróleo del mundo, no deben ser explotados cínicamente a través de pretextos disfrazados para legitimar la agresión militar, la ocupación extranjera o estrategias de cambio de régimen", enfatizaron.
Asimismo, indicaron que la comunidad internacional, incluidos los Estados y las empresas, tiene la responsabilidad de “abstenerse de ser cómplices en cualquier estrategia imperial” que viole los derechos humanos y los principios de no intervención y autodeterminación.
Soberanía del pueblo venezolano
Los expertos señalaron que América Latina lleva las “cicatrices históricas de muchas intervenciones coloniales e imperialistas”, pero también encarna una “larga tradición de lucha” por la resistencia y la emancipación.
El grupo indicó que el futuro de Venezuela debe ser determinado por el pueblo venezolano únicamente, en plena soberanía, a través del diálogo y la rendición de cuentas, asegurando la participación significativa e igualitaria de las mujeres en la toma de decisiones y adhiriendo a los principios de gobernanza democrática, respeto por los derechos humanos, independencia judicial y espacio cívico.
"Esto debe llevarse a cabo libre de coerción externa, fuerza militar o estrangulamiento económico”, afirmaron.
Los expertos instaron a los Estados miembros de las Naciones Unidas a condenar la agresión de los Estados Unidos y a actuar de manera “decisiva” para detener todas las acciones contrarias al derecho internacional.
Concluyeron que mantener el derecho internacional es “un imperativo” para que un orden internacional democrático y equitativo basado en el Estado de derecho sobreviva.





