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Reportajes | Redacción Espacinsular

El ejercicio del periodismo en el país atraviesa por “una gran confusión ética”, a juicio del periodista y ejecutivo de medios Juan Bolívar Díaz, quien argumenta que gran parte de las y los periodistas en ejercicio están en las nóminas públicas, tanto del gobierno central como de los gobiernos municipales, por lo que no hay una diferencia clara entre periodistas y relacionistas públicos.

 “Una proporción de los periodistas son asalariados del partido en el gobierno, y lo que hacen es estigmatizar a los periodistas que denuncian o investigan, o atacar e incriminar. Ha sido una pérdida por completo de la brújula ética en el periodismo”, asegura.

Indica que las últimas investigaciones revelan que el salario promedio de los relacionistas públicos del gobierno es de RD$50,000, mientras en los periódicos, la televisión y la radio el promedio del salario para periodistas anda por los RD$22,000, “lo que quiere decir que el gobierno le paga más del doble a los periodistas y no les exige que trabajen mucho. Entonces, eso ha creado una tremenda confusión, una distorsión, y una pérdida de honestidad y de objetividad del periodismo y de los periódicos”.

Juan Bolívar Díaz fue entrevistado para la serie de radio “Lecciones de Buen Periodismo en la Isla”, transmitida por www.radiocimarrona.com. La serie fue producida por el Espacio de Comunicación Insular con el apoyo de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC).

En relación con la crisis global por la que atraviesan los periódicos impresos, causada en parte por el auge de los medios digitales y porque la publicidad está concentrada más de un 70% en la televisión, dijo que los periódicos impresos deben apostar a profundizar en los hechos: “Los periódicos tienen que competir por una mayor profundidad e interpretación, y ahí están debatiéndose, porque al mismo tiempo tienen que bajar costos, en muchos casos no se sostienen, por lo que no pueden auspiciar la investigación que requiere tiempo pagado”.

Si a esa crisis de los periódicos se suman los bajos salarios y la corrupción que afecta el ejercicio, concluye que se trata de una profesión en crisis.

 Un ejercicio pro derechos humanos

 

Juan Bolívar Díaz, Premio Nacional de Periodismo 2014, asumió la defensa de la población dominicana de ascendencia haitiana que resultó desnacionalizada con la Sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional Dominicano, porque está convencido de que el periodismo es para defender los derechos humanos, sean personas que fueron desnacionalizadas por su ascendencia, sean jóvenes de los barrios acusados de delinquir o no, o sean presos políticos, como lo hizo en el período de los 12 años de los gobiernos de Joaquín Balaguer.

“Yo toda la vida he sido un crítico imperturbable del asesinato de jóvenes, delincuentes o no delincuentes, en los barrios, porque yo creo que aun los jóvenes que delinquen ningún policía tiene derecho a matarlos, y aquí ha habido miles de jóvenes muertos, asesinados bajo el disfraz de intercambio de disparos… Toda la vida yo he luchado contra esos abusos, y sobre todo lo que implica un derecho tan sagrado como la vida, y después del de la vida, el derecho más importante, a mi juicio, debe ser el de la identidad personal”.

Es con esa convicción que cuando se empieza a negar a la población dominicana de ascendencia haitiana que ya tenía un acta de nacimiento la entrega de sus documentos de identidad, se erige en una voz de defensa. “Eso empezó a negársele desde que (José Francisco) Peña Gómez se convirtió en candidato presidencial y empezó el anti-haitianismo por razones políticas para golpear a Peña Gómez... Desde que eso comenzó empecé a criticarlo y a defender derechos. Y yo sigo defendiendo derechos”.

 Explorando sus vocaciones

 

Juan Bolívar Díaz Santana es oriundo del batey Doña Ana, del Ingenio Consuelo en San Pedro de Macorís. Nace el 24 de noviembre de 1944, año del centenario de la independencia nacional. Su familia estuvo trashumante en otros bateyes y luego, junto a su madre, Juana Santana, se trasladan a San Pedro de Macorís, San Cristóbal y, finalmente, a la Capital

Al terminar el bachillerato opta por el sacerdocio, por lo que ingresa en el Seminario Santo Tomás de Aquino en 1961. Tras permanecer año y medio decide salir. Durante la Guerra de Abril, en 1965, dirige un semanario de jóvenes católicos llamado Diálogo, lo que le permite descubrirse como periodista.

Estudia periodismo en México, donde egresó de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Al terminar la carrera retorna al país a finales de 1967 y se inserta en los medios locales en enero de 1968.

Cuenta que apenas habían transcurrido seis meses desde que inició el ejercicio del periodismo, cuando Balaguer lo enfrentó durante una rueda de prensa realizada como parte de las actividades conmemorativas del segundo aniversario de su primer gobierno.

Juan Bolívar Díaz recuerda que le preguntó al mandatario sobre la represión, los crímenes políticos y el alza del costo de la vida: “Él respondió dando golpes en la mesa y perdiendo totalmente la compostura. Él quiso aplastarme como una cucaracha y, efectivamente, yo me paré y le respondí a su filípica. Y entonces se produjo aquel intercambio fuerte entre aquel señor veterano de la política y ese muchachito. Al otro día el país entero andaba preguntando y quién fue el carajito que sacó de quicio a Balaguer anoche”.

 Atentados contra un periodista

 

Durante el período de los 12 Años de Balaguer fue víctima de varios atentados. El primero fue la explosión de una bomba en su carro en horas de la madrugada, sin víctimas. Otro intento se orquestó a finales de 1969, del que escapó porque lo alertaron. Entonces, por presiones de su familia y de colegas, retorna a México. “Finalmente entendí, y todo el mundo entendía, que no debía esperar un tercer aviso porque eran dos avisos en seis o siete meses, y me fui a México de regreso, a donde yo tenía posibilidades de empleo y de vida”.

En México trabaja en el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS) y luego en el departamento de prensa de la Comisión para América Latina de la Conferencia Católica de los Estados Unidos: “Yo pasé de México, cedido por el CENCOS, a Washington, en uno de los edificios de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos, y ahí pasé los últimos seis meses, pero cuando me llegó noviembre, al año de haber salido, me sonó la alerta y yo dije me voy para Santo Domingo, porque yo había jurado que yo me iba pero volvía al año”.

Refiere que la gente no entendía que regresara: “Pero yo volví para a trabajar en el periodismo”. Su regreso coincidió con el asesinato de cinco jóvenes del club Héctor J. Díaz, cuyos cadáveres aparecieron en diferentes puntos de la capital.

Vocación de maestro

Juan Bolívar Díaz, quien en la enseñanza descubrió otra de sus vocaciones, impartió docencia en la Escuela de Periodismo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a la que ingresó como profesor en 1974. Retornó en 2001 para retirarse nuevamente en 2005.