La violencia sigue golpeando a Haití. Entre enero y septiembre, al menos 5700 personas murieron o resultaron heridas por ataques de pandillas o durante operaciones de seguridad.
Así lo denunció el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.
Más de 230 personas fueron secuestradas. Y más de 1000 mujeres y niñas fueron violadas.
Türk advirtió también sobre el uso excesivo de la fuerza durante las operaciones de seguridad. Más de la mitad de las víctimas se produjeron en este contexto.
La crisis afecta especialmente a los niños.
“Entre el 30% y el 50% de los miembros de las bandas son menores. El año pasado, el reclutamiento y la utilización de niños por parte de las bandas casi se triplicó. Para muchos niños de Haití, unirse a una banda puede ser la única forma de sobrevivir. Pero ninguno debería verse obligado a elegir entre su propia vida y la seguridad de sus vecinos”.
Türk denunció además que los mecanismos para reintegrarlos en la sociedad siguen siendo “lamentablemente insuficientes”.
Para el Alto Comisionado, las elecciones son la única vía legítima para restablecer el orden constitucional. Pero señaló que actualmente no parecen existir condiciones para unos comicios creíbles.







