La violencia de las bandas se extiende al campo en Haití y agrava el retraso electoral.
a violencia de las bandas armadas sigue extendiéndose por Haití pese al refuerzo de las operaciones de seguridad. Entre julio y principios de octubre, 1123 personas murieron y 440 resultaron heridas en episodios relacionados con estos grupos, según un informe de la ONU presentado al Consejo de Seguridad.
La inseguridad también pone en peligro las elecciones, aplazadas sin nueva fecha. Así lo advirtió el representante de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, ante el Consejo.
Massieu alertó de la capacidad de las bandas de adaptar sus tácticas a medida que se han intensificado las operaciones de seguridad.
“Sobre el terreno, estamos siendo testigos de un recurso cada vez mayor a la violencia de represalia contra las comunidades, incluyendo la toma de rehenes y otras formas de intimidación, en un intento de las bandas por socavar la autoridad del Estado, mantener el control territorial y sembrar el miedo. Condeno enérgicamente estos actos e insto a las autoridades haitianas a que adopten todas las medidas necesarias para proteger a la población local”.
La violencia sexual también es generalizada: 689 mujeres y niñas habrían sido violadas por estos grupos en julio y agosto, el 87% de ellas en violaciones colectivas.
La fuerza internacional de represión de las bandas cuenta con 1563 efectivos, muy por debajo de los 5550 autorizados. Mientras tanto, cerca de 1,5 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares, entre ellas más de 740.000 niños.
Massieu subrayó que las operaciones de seguridad por sí solas no garantizarán una estabilización duradera. El país necesita recuperar el control del territorio y restablecer sus instituciones democráticas.







