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Ruta de los huracanes | Fuente Externa

Es probable que un sistema anticiclónico esté provocando un aumento de la temperatura del mar de hasta seis grados por encima de la media en una zona inmensa del Océano Pacífico al este de Nueva Zelanda.

James Renwick, Director del Departamento de Geografía, Medioambiente y ciencias de la tierra en la Universidad Victoria, en Wellington, explica que la escala a la que la temperatura ha aumentado cerca del poco poblado archipiélago de las islas Chatam es extraordinaria y lleva semanas gestándose.

En los mapas térmicos puede observarse una hot blob (burbuja caliente), una mancha de color rojo intenso que se extiende a lo largo de un millón de kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico, un espacio que casi duplica el tamaño de España y que es cuatro veces más grande que Nueva Zelanda.

Renwick añade que "se trata de la mayor área de calentamiento por encima de la media en el planeta en este momento". "Lo normal es que la temperatura en esa zona ronde los 15 grados y ahora están a unos 20", indica.

El científico explica que esa masa de agua caliente podría estar vinculada a un incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero en el contexto del cambio climático, pero él cree que se debe, entre todos los factores posibles, a un fenómeno natural: un sistema de altas presiones y falta de viento.

Renwick explica que "no es extraño ver estas masas de agua caliente cerca de Nueva Zelanda, pero esta magnitud de cuatro, cinco o seis grados, es bastante poco habitual". El experto apunta que "es probable que se trate de una capa fina del océano que se haya calentado sin que haya circulado un viento que la enfríe en varias semanas". Los anticiclones se forman cuando una masa de aire se enfría, se contrae y se vuelve más densa, incrementando el peso de la atmósfera y la presión del aire en la superficie.

El científico dice que un aumento en la temperatura del océano durante un período corto de tiempo puede crear dificultades para la fauna marina si penetra más allá de la superficie. Las temperaturas del océano son menos proclives a cambios bruscos que las que se registran sobre la tierra firme debido a la cantidad de energía necesaria para calentar una cantidad específica de agua.

Renwick explica que un equipo científico estudiará este aumento en la temperatura durante las próximas semanas para tener datos sobre lo que lo ha motivado y su posible impacto. Está sucediendo tras una ola de calor en el mar registrada hace dos veranos que ya estuvo más de tres grados sobre la media y que provocó que aparecieran peces tropicales de Australia en la costa de Nueva Zelanda.

En el conjunto del planeta la Organización Meteorológica Mundial dice que la última década ha sido con casi total certeza la más calurosa registrada tanto en tierra como en los océanos. Los mares, además, están ganando en acidez a medida que han absorbido dióxido de carbono de la atmósfera.

 

La temperatura entre 2010 y 2019 fue alrededor de 1,1 grados sobre la media del período preindustrial. Los hallazgos preliminares del informe anual del estado del clima global se publicaron a principios de este mes y muestran que es probable que este año sea el segundo o tercero más caluroso desde que existen registros.