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Opinión | Doctores José Serulle Ramia y Jacqueline Boin

Resumen: En los 174 años que hoy celebra la República Dominicana de Independencia Nacional, su pueblo ha recorrido etapas que han consolidado su presente y marcado el paso para delinear un futuro cada vez más promisorio.

2018: AÑO DEL FOMENTO DE LAS EXPORTACIONES

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DR. JOSÉ A. SERULLE RAMIA, EMBAJADOR EXTRAORDINARIO Y PLENIPOTENCIARIO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA EN LA REPUBLICA DE TRINIDAD Y TOBAGO, CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 174 ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL MARTES 27 DE FEBRERO, 2018. RESTAURANTE LA LOCANDA, PUERTO ESPAÑA, TRINIDAD Y TOBAGO.

Honorable Senador Dennis Moses, Ministro de Asuntos Exteriores y Caricom de la República de Tinidad y Tobago

Honorable Senadores y Ministros de Gobierno 

Sus Excelencias, Jefes de Misiones Diplomáticas y otros miembros del Cuerpo Diplomático y Consular

Distinguidos representantes de compañías  y asociaciones de comercio y producción 

Queridos compatriotas 

Señoras y Señores

 Buenas noches a todas y todos

  En los 174 años que hoy celebra la República Dominicana de Independencia Nacional, su pueblo ha recorrido etapas que han consolidado su presente y marcado el paso para delinear un futuro cada vez más promisorio.  En cada una de esas etapas ha venido aprendiendo de las experiencias, amargas y constructivas, que las mismas han arrojado. Ahora bien, lo más importante es que esta nación, anclada en un territorio insular que comparte con la República de Haití, siempre ha tenido como norte el progreso de su gente. 

Más, la República Dominicana tiene como único anhelo construir una sociedad basada en la prosperidad, equidad y solidaridad, a sabiendas de que su devenir está íntimamente relacionado a sus estrechos vínculos con los demás pueblos del Caribe, de la América Latina y del mundo. Asimismo, está consciente de que la unidad de los pueblos es, tal como dijimos para esta ocasión en el 2016,  como “una estela de luz, alegría y felicidad, amarrada a la paz y grandeza de todo el género humano”.

Los hombres y mujeres que tejieron el ideal patrio y que, con su titánica lucha, contribuyeron a la independencia nacional, creían firmemente en la libertad en tanto que elemento inherente al espíritu y a la vida de todo un pueblo.  Esta visión emanaba de los elementos culturales y de formas de vida material que definían la identidad del pueblo dominicano y también fueron acopio de las ideas y acciones renovadoras que vivían otros pueblos.

De ahí surgió la fuerza necesaria para que, siguiendo las enseñanzas del Patricio Juan Pablo Duarte, apareciese un proyecto común de patria, la que aportaría color, ritmo, alegría y especificidades cognoscitivas a la diversidad del mundo. 

El empeño y acción de Duarte y de todos los Trinitarios, sumado a las circunstancias propias a los factores internos y externos de ese momento histórico, marcaron el norte y la determinación para alcanzar el propósito político de soberanía nacional. 

Juan Pablo Duarte no sólo recogió enseñanzas de los procesos que vivía Europa, sino que estaba convencido de la necesidad de la creación de un nuevo Estado para garantizar en la isla la paz.  Por eso, siempre se preocupó por desarrollar una labor de negociación y de buenas relaciones con la República de Haití, para que el proceso de independencia se efectuara con los menores sufrimientos posibles. Y los miembros de la Trinitaria, organización secreta que supo crear como indómito baluarte, mantuvieron ese interés de diálogo y entendimiento con el pueblo haitiano en acontecimientos que más tarde lacerarían la soberanía patria, como sucedió cuando el sistema colonial irrumpió de nuevo para desconocer la soberanía del Estado dominicano (1863-1865). 

Luego, los seguidores de los verdaderos amantes de la libertad del pueblo dominicano, han sabido entregar lo mejor de sí para el rescate de la soberanía patria, tal como aconteció cuando su suelo se vio mancillado en el 1916 y mucho más tarde en el 1965. 

En síntesis, el logro de la Independencia Nacional demandó todo un trabajo de organización de la población dominicana en ese año de 1844, con su lengua, tradiciones y formas de producción propias. En ese entonces, no más de doscientos mil almas vivían en su territorio . En efecto, el trabajo tesonero y desinteresado del ideólogo y padre de la patria JUAN PABLO DUARTE, junto a sus compañeros de la organización secreta La Trinitaria, coronaron de éxito esa gesta inmarcesible. 

Desde entonces, y superando siempre obstáculos que parecían a veces como imposibles de lograr, puesto que el país en su historia republicana ha conocido intervenciones coloniales e imperialistas, dictaduras y gobiernos que condujeron al pueblo dominicano a tomar el futuro entre sus manos.  Y esto último ha sabido hacerlo el pueblo dominicano con brío, patriotismo y batallas heroicos por la libertad y la salvaguarda de su soberanía nacional. 

 

PROCESO DE DESARROLLO CONTINUO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA 

  En el 1844, la República Dominicana estaba basada en una economía de subsistencia y su producción exportable, que provenía de una producción mercantil, se limitaba a la madera y al tabaco. Ahora bien, después de la Guerra de Restauración, que se desarrolló en casi todo su territorio durante tres largos años (186-1865) contra el colonialismo español, su economía y su población experimentaron un crecimiento que se volvió ininterrumpido, creándose las bases para el predominio del régimen mercantil y capitalista de su economía.

Para finales del siglo XIX, tanto en la producción agropecuaria como manufacturera las relaciones capitalistas de producción tenían un fuerte peso sobre la formación social de la República Dominicana. Así, por ejemplo, grandes bancos extranjeros se habían establecido durante las dos primeras décadas del siglo XX, respondiendo así a las necesidades financieras requeridas por grandes plantaciones de caña e ingenios azucareros, principales actividades económicas de la época, junto a los cultivos mercantiles de café, cacao y tabaco.

En el 1935, según el Censo Nacional de ese año, la población era de 1, 478, 121 habitantes, distribuida en 12 provincias, 61 municipios y cinco distritos municipales.  Hoy en día, su población asciende a casi once millones de habitantes y su geografía, de 48,442 kilómetros cuadrados, está compuesta por 32 provincias, un Distrito Nacional, 158 municipios y 238 distritos municipales subdivididos a su vez en secciones, barrios y sub-barrios..

Hoy, la República Dominicana, mediante un proceso de reales reformas y cambios, se ha constituido en una de las más competitivas y vigorosas economías del Caribe. Posee importantes áreas de producción, agropecuaria, industrial y de construcción, comercio, comunicaciones, turismo,  finanzas y servicios en general.  La educación, la cultura y el deporte prosperan.  Han florecido la educación básica, las universidades, los centros educativos y de investigación, el arte y las industrias culturales. Y no se queda atrás el aporte que hace la nación al deporte del béisbol, puesto que muchos de sus jugadores se destacan en importantes ámbitos de un deporte que se hace cada vez más universal.

La República Dominicana se preocupa también por su biodiversidad como ente clave para su desarrollo sostenible.  Así, más del veinte y cinco por ciento del territorio nacional forma parte de áreas protegidas, parques nacionales y reservas científicas. 

Ha sido una preocupación permanente del Gobierno que encabeza el Presidente Danilo Medina Sánchez el cuidado a los bosques y a las fuentes de agua.

El país da cada vez más importancia a la diversificación de su economía, de su agricultura y de su industria ligera, como forma concreta de garantizar la soberanía alimentaria e incrementar su oferta exportable. 

Siguiendo por ese camino, se destaca la formación en prácticas agrícolas orgánicas, los trabajos de saneamiento, de ampliación en el uso de la energía renovable y el reciclaje de la basura. Asimismo, es notorio el trabajo que se efectúa en la reducción del riesgo de desastres y disminución de emisiones tóxicas, la modernización del transporte público (metro y teleférico)..  Todo esto en el interés de garantizar la protección de la biodiversidad, un ordenamiento  y una puesta en valor más racional de su diverso y rico territorio, así como una mejor calidad de vida para la población. 

Los logros alcanzados en construcción de infraestructuras han hecho posible que hoy la República Dominicana cuente con una importante red de carreteras, aeropuertos, puertos, redes eléctricas, acueductos,  hospitales, escuelas y de acueductos que la colocan en una vía de plena expansión económica y social. Todo esto, tal como lo explica el propio Presidente de la República busca aumentar la interconectividad en el propio territorio, espacios urbanos y rurales, como la conectividad del país con todo el Caribe y el mundo.

Si seguimos de cerca las estadísticas del Banco Central de la República Dominicana, nos daremos cuenta de que no obstante el adverso entorno económico internacional, la economía dominicana logró creció en el 2017 entre un 5 y 6%,, o sea el más alto nivel de crecimiento de América Latina.  Esto, en un contexto de baja inflación y niveles récords de reservas internacionales brutas y netas, por encima de los US$5,000 millones. El PBI del país ronda ya por los 70,000 millones de dólares, lo que ha permitido una mejoría sustancial en el per cápita, que se acerca a los US$7,000.00.

Los resultados macroeconómicos, tal como se valoran en la actualidad, colocan a la República Dominicana en una buena trayectoria en sus objetivos de desarrollo.

Como consecuencia de esta situación, la República Dominicana se ha erigido en la nación caribeña que más inversión extranjera recibe, año tras año, gracias a los incentivos y seguridad jurídica que garantiza el país por un período que permite hacer rentable la sana inversión foránea que llega a su territorio. Dicha inversión constituye naturalmente, a su vez, un factor  que dinamiza la economía. 

A esto se suma, el auge constante, año tras año, del turismo.  Más de ochenta mil habitaciones, confortables y de alta calidad, sustentan la llegada de más de seis millones de turistas provenientes de distintos destinos del mundo, en lugares paradisíacos como Punta Cana, Puerto Plata, La Romana y Samaná, y con perspectivas de ampliar sus lugares de desarrollo.  Podemos afirmar que ya el ecoturismo, como motor más idóneo del turismo sostenible, se está convirtiendo en un subsector clave en la puesta en valor de los patrimonios naturales y culturales que encierran las provincias de la República Dominicana.  

Por igual, es satisfactorio ver cómo la producción de Zonas Francas de Exportación crece en inversión, empleos y uso de nuevas tecnologías.  

A los 174 años de haber logrado su independencia, la República Dominicana experimenta aún importantes desafíos, de los cuales sus autoridades están conscientes y están empañadas en establecer los instrumentos, políticas y recursos que puedan contribuir a su enfrentamiento eficaz. Sólo así, se está consciente,  podrá continuar constituyéndose en una nación caribeña moderna y capaz de ordenar su vida urbana y rural, donde sus poblaciones vivan en armonía con la naturaleza y puedan dar a sus espacios de vida un desarrollo integral y duradero.

Es cierto que aún los niveles de pobreza y desigualdad social son relativamente altos, y también es verdad que el país está abocado a modernizar cada día más y hacer más equitativos los servicios de educación y salud, así como ofrecer más oportunidades de empleo e ingresos decentes a toda la población. Lo importante en todo esto es, repetimos, que el Gobierno Central y el Estado dominicano están conscientes de esta situación y, en consecuencia, están tomando las medidas pertinentes para corregir estos males históricos.

Cabe subrayar el marcado interés mostrado por el gobierno central, en las palabras y en los hechos, en eliminar la pobreza, dotar de salarios dignos a los trabajadores, proporcionar créditos blandos a micro, pequeños y medianos productores para fortalecer sus procesos productivos y sus formas de organización, ofrecer servicios educativos y de salud cada vez más elevados y acordes a la Estrategia Nacional de Desarrollo. También, se trabaja en hacer más competitivo todo el aparato productivo y  en eliminar el déficit eléctrico. De la misma forma, el gobierno y Estado dominicanos fortalecen la política de protección a los casi dos millones de dominicanos y dominicanas que viven y trabajan en el exterior, a través del Instituto para el Dominicano en el Exterior (INDEX).

La República Dominicana viene incrementando su población inmigrante desde la segunda década del siglo XX. Con el crecimiento continuo de la economía desde de la década de 1980, esta inmigración ha adquirido una singular importancia. Miles y miles de inmigrantes, pero también personas y empresas provenientes de las más diversas latitudes, con sus conocimientos y capitales, llegan para trabajar y vivir con un pueblo que sólo anhela progreso y convivencia pacífica y, por supuesto, que se respeten sus leyes y su identidad. 

  En el plano de su política internacional, la República Dominicana ha dado saltos cualitativos en hacer mucho más eficiente la labor de su servicio exterior y viene cumpliendo con sus compromisos en los organismos multilaterales de los cuales es miembro, asumiendo en ellos responsabilidades cada vez más elevadas y de vertical compromiso en el logro de nuevos eslabones que contribuyan a la paz, buen entendimiento e integración de América Latina y el Caribe.

De la misma forma, se procura acercar más a nuestras naciones y territorios en todos los terrenos, y profundizar el necesario proceso de integración que debemos labrar en América Latina y el Caribe. 

SE MULTIPLICAN VÍNCULOS ENTRE TRINIDAD Y TOBABO  Y LA REPÚBLICA DOMINICANA

   Continuamos avanzado, con hechos concretos, en los vínculos de fraternidad y de un mayor intercambio entre la República Dominicana y la República de Trinidad y Tobago.  Recientemente, una importante delegación de empresarios, encabezada por el Ministerio de Comercio e Industria y la Asociación de Manufactureros de este país hermano visitó y desarrolló productivos intercambios con diversas instituciones empresariales y empresas específicas del país, tanto en las ciudades de Santo Domingo como de Santiago de los Caballeros.

Este año, en julio, siguiendo la tradición de participación de nueve años consecutivos, la República Dominicana tendrá un importante pabellón en la Trade and Investment Convention (TIC), realizada con tanto éxito por la Asociación de Manufactureros y el Ministerio de Comercio e Industria de Trinidad y Tobago. Empresas de distintos sectores y entidades del Estado dominicano relacionadas al desenvolvimiento  de su comercio exterior y del turismo, estarán participando en la TIC.

Trinidad y Tobago es el principal suplidor de la República Dominicana en gas natural, a la vez que extiende sus exportaciones a nuestro país a rubros de alta calidad de su producción nacional.  En ese tenor, estamos también haciendo todo lo necesario, con la colaboración estrecha de las autoridades de Trinidad y Tobago, para equilibrar cada vez más la balanza comercial entre nuestros dos países, actualmente muy favorable a Trinidad y Tobago, y promover inversiones productivas en ambos países.    

Por eso, aspiramos a ampliar en lo inmediato el número de bienes manufacturados, frutas y vegetales que ofrece la República Dominicana al mercado de Trinidad y Tobago, sin que esto afecte la vida productiva de esta nación, puesto que se trata de productos que no son producidos localmente y se caracterizan por una alta calidad y bajos precios, favoreciendo a la vez el consumo e ingreso de su población.

Nuestro Excelentísimo Presidente, ciudadano DANILO MEDINA SÁNCHEZ, está consciente de que al declarar el 2018 como Año del Fomento de las Exportaciones está trazando una orientación de trabajo en una dirección de doble sentido, ya que aquel que compra bienes o servicios de la República Dominicana también puede vender allí parte de su producción e invertir parte de sus beneficios.  Es un país abierto a las inversiones productivas, es un pueblo deseoso de alcanzar niveles superiores de existencia, y está decidido a compartir su destino de progreso con los pueblos hermanos del Caribe y las demás naciones del mundo.

Por eso, la República Dominicana acogerá con entusiasmo a más de diez empresas de Trinidad y Tobago que ya han confirmado su participación en el  HUB 2018, evento que pondrá en evidencia la oferta exportable del país y que procurará también ampliar los caminos del comercio exterior en su conjunto. Esta importante actividad tendrá su escenario en Santo Domingo, en el Salón de Convenciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, del 6 al 9 de marzo. El gobierno dominicano ha ofrecido todas las facilidades para que toda empresa extranjera deseosa de participar no pierda tan brillante oportunidad de hacer negocios.

Asimismo, deseamos invitar a la República de Trinidad y Tobago y demás naciones del Caribe y del mundo a participar en la 22 Feria Ecoturística y de Producción, que tendrá lugar este año, del 25 de octubre al 4 de noviembre, en el Municipio de Fantino, Provincia Sánchez Ramírez, una de las más productivas de la República Dominicana.  La actividad tiene como lemas: “Redes comunitarias y rutas para el ecoturismo y producción sostenible. ¡Por la integración del Gran Caribe!”. El país invitado de honor en esta edición es el REINO DE MARRUECOS. Uno de los municipios más próspero de la República Dominicana, Moca, de la Provincia Espaillat, así como la dinámica y comercial Comuna haitiana de Belladere figuran ya como entidades invitadas de honor.

Este año, además, estamos preparándonos para llevar a cabo la Semana Dominicana y desarrollar intercambios con las universidades de Trinidad y Tobago. Es nuestro interés también establecer nexos entre los Ayuntamientos de Trinidad y Tobago, tal como lo hemos venido conversando con el Alcalde de Puerto España, Honorable Joel Martínez. El objetivo es fortalecer la diplomacia especializada y, a través de ella, hermanar municipalidades de nuestros países.  También nos preocupamos por compartir actividades como el Festival de Literatura y la Noche Latina, así como la iniciativa del Club de Español.  

Nuestros esfuerzos se han concentrado también en visitar escuelas, en las cuales la Embajada dicta pequeñas conferencias que tratan aspectos relevantes de la historia y de la vida socio-económica y cultural de la República Dominicana.  Debemos agradecer el apoyo que recibimos del Ministerio de Educación de Trinidad y Tobago en este campo y de manera específica de la dinámica responsable del aprendizaje del idioma español, honorable Nicole Nelson. 

Este año, además, estamos preparándonos para llevar a cabo la Semana Dominicana.  También nos preocupamos por compartir actividades como el Festival de Literatura y la Noche Latina, así como la iniciativa del Club de Español.  

El trabajo que se realiza aquí en Trinidad y Tobago a través de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) es algo que enaltece a todos los pueblos del Gran Caribe.  La República Dominicana pone todo su empeño en colaborar al buen funcionamiento y proyección de una entidad que busca favorecer el diálogo, entendimiento y conexión entre los pueblos caribeños, así como articular esfuerzos de los Estados de la región para realizar proyectos que garanticen la vida de este espacio vital, común, que es el Mar Caribe, disminuir el riesgo de desastres, multiplicar los medios de transporte aéreo y marítimo entre los países, fortalecer las iniciativas para el desarrollo humano, el progreso y la paz. 

  No podemos terminar estas palabras sin hacer mención de la productiva labor que realiza la comunidad de dominicanos y dominicanas en Trinidad y Tobago, como tampoco podemos obviar la hospitalidad que le ofrece este hermoso pueblo y el apoyo que le brinda su honorable gobierno..

Por último, deseamos invitarles a todas y todos, a visitar a la República Dominicana. Sí, para que allí disfruten de sus espacios naturales, de sus resorts turísticos y de sus comunidades envueltas en el aroma de sus jardines en flor y en la sonrisa de su bella y hospitalaria población. Tendrán recuerdos imborrables que les harán visitar una y otra vez esta joya de país. De seguro que sabrán entrar en contacto con sus ciudades y campos vestidos de atuendos carnavalescos y de fiestas locales de mil colores al ritmo del merengue y de la bachata, y saboreando los disímiles platos de su rica gastronomía. Allí, estamos seguros, sabrán matrimoniarse con un pueblo amoroso y valorar de corazón esa tierra caribeña, donde florece la fraternidad de pueblos.

 

Gracias.-