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Coordinadora Popular invita asistir a la Marcha Unitaria en el Día Internacional de Los Trabajadores este viernes Primero de Mayo.
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Comité Unitario 1ro. de Mayo Sindical y Popular convoca a marcha nacional el Día Internacional de los Trabajadores
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Canoa Púrpura: Cuando la respuesta más positiva es: ¡NO!
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Iglesia dominicana alza su voz por la vida: defensa de las cordilleras Central y Septentrional
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San Juan no rechaza un proyecto: Rechaza la transformación del Valle en un Distrito Minero
El doctor me reconoció en el Lobby, se acercó y me dio un apretón de manos. Fue algo muy extraño, pues hace dos meses que no saludaba de mano a nadie. Tras el saludo, me roció un líquido y dijo “no hay que tener pánico a algo que resuelves con agua y jabón”.
Actualmente estamos entre dos épocas históricas: AC y DC; antes de la Covid-19 y después de la Covid-19. Las instituciones ya establecidas, los regímenes arraigados y las corporaciones poderosas se encuentran bien posicionadas para navegar por las aguas desconocidas de este tiempo intermedio, el del “durante la Covid-19”.
Este modo de vida sostenible se traduce en prácticas virtuosas que hacen real el modo sostenible de vivir. Son muchas las virtudes para otro mundo posible. Seré breve, ya que publiqué tres volúmenes con este mismo título "Virtudes para otro mundo posible" (Sal Terrae 2005-2006). Enumero 10 sin detallar su contenido, lo que nos llevaría lejos.
La muerte de Trujillo la noche del 30 de mayo de 1961, desencadenó en nuestro país la apertura democrática. Ha sido un proceso largo, penoso y lento. No obstante, por donde quiera que se la vea, la democracia dominicana progresa de manera sostenida, aunque persisten todavía modelos de comportamiento que fomentan el retroceso político.
En Dakota del Sur, Estados Unidos, se viene intensificando un enfrentamiento en torno a la seguridad y la soberanía.
Completemos el comentario del sugerente texto de la Carta de la Tierra que afirma que tenemos que buscar un nuevo comienzo para forjar un modo sostenible de vivir en el planeta Tierra.
Hay muchos analistas que predicen que la post-pandemia podría significar una radicalización extrema de la situación anterior, un retorno al sistema de capital y al neoliberalismo, buscando dominar el mundo con el uso de la vigilancia digital (big data) sobre cada persona del planeta, algo que ya está en marcha en China y en Estados Unidos.
El ataque sistémico que la naturaleza está realizando contra la humanidad con un virus diminuto e invisible está causando una grave preocupación y llevando a muchos miles de personas a la muerte. Sin embargo, nuestra reacción a la pandemia es también fundamental.
En el peor momento de la crisis sanitaria respiratoria por la pandemia del coronavirus, se incendian los verdaderos de Duquesa en Santo Domingo Norte y el de Rafey, en Santiago de los Caballeros. Las humaredas, a expensas de la dirección del viento, tienen el potencial de afectar a una población metropolitana de más de 4.2 millones de habitantes. Si sumamos el Gran Santo Domingo y Santiago.
Dada la coyuntura actual, los derechos humanos se presentan, como referente pertinente y guía, para responder al desafío que vivimos. El acceso a la información es un aspecto fundamental del derecho a la salud.
La Carta Magna de la República Dominicana permitía la reelección en todos los cargos electivos. Algo que Balaguer aprovechó a fondo. Pero a partir de 1994, a raíz del “Pacto por la democracia”, se prohibió la reelección a la presidencia. No así a los cargos que están por debajo del Presidente.
La pandemia de Covid-19 ha afectado duramente a la nación indígena diné/navajo dentro de Estados Unidos, con la tasa de infección per cápita más alta del país después de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts.
En nuestro editorial del mes de marzo insistíamos en la necesidad de colocar la solidaridad y la cooperación del Caribe en el centro de nuestra atención para combatir, de manera colectiva, la pandemia que desde hace casi dos meses se abate sobre nuestra región.












