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Opinión | Leonardo Boff/Teologo de la Liberación

La catástrofe ecológica ocurrida en Petrópolis en el mes de febrero de 2022 con lluvias torrenciales, inmensos deslizamientos de laderas, inundaciones de regiones enteras, destrucción de cientos de casas, caminos y calles, con casi 300 víctimas entre muertos y desaparecidos, plantea cuestiones políticas, ecológicas, de responsabilidad por parte de los poderes públicos y de consecuencias debidas a la nueva fase de la Tierra en acelerado calentamiento global.

| Miguel Ángel Cid Cid/Consultor Internacional

Osvaldo Nelson Hernández Cruz fue un eterno peregrino en bicicleta. El pedaleo constante hizo que muchos llegaran a creer que la bici estaba ceñida, cual centauro, a su cuerpo. Su figura era espigada y delgada como una palma real.


| Fernando Navarro

La gente está imbuida hasta tal extremo en el sistema establecido, que es incapaz de concebir alternativas a los criterios impuestos por el poder.


| Leonardo Boff/Teologo de la Liberación

No es fácil resumir las dimensiones variadas y detalladas de este significativo libro de Antônio Canuto, Vientos de Profecía en la Amazonia: 50 años de la Prelazia de São Félix do Araguaia(2021).


| Miguel Ángel Cid Cid/Consultor Internacional

Los partidos políticos deberían poner la mira sobre las elecciones de febrero del 2024, sobre todo en Santiago, una de las principales plazas electorales del país. La celebración de las votaciones municipales está a ley de dos años. En la urbe santiaguera, los candidatos que asoman la cabeza, parecen mudos.


| Amy Goodman y Denis Moynihan:

En el Día de San Valentín solemos dar flores y cajas de chocolates en forma de corazón a las personas que amamos. Sin embargo, para Manuel “Manny” Oliver ese día tiene connotaciones diferentes.


| Por Gisell Rubiera Vargas, M.A.

¡Hay más satisfacción en dar que en recibir!.  

Decía la madre Teresa de Calcuta: “Da hasta que te duela y cuando te duela, da más”.  Dar es uno de los gestos de amor más noble, de desprendimiento y generosidad que puede tener un ser humano.


| Miguel Ángel Cid Cid/Consultor Internacional

Mimí era un hombre alto, fuerte y de un rostro de toro que reflejaba su carácter tosco. Nunca sonreía. Vivía como un ermitaño. Pero siempre fue un hombre tenaz, si se proponía un objetivo insistía hasta alcanzarlo. Mimí se propuso venderme la tierra de Don Pedro donde está mi casa.


| Amy Goodman y Denis Moynihan:

Leonard Peltier es un activista indígena de las tribus Anishinaabe y Lakota, de 77 años de edad, que ha estado encarcelado durante 46 años en Estados Unidos por un crimen que él afirma no haber cometido. La organización Amnistía Internacional lo considera un prisionero político.


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Este 9 de febrero del 2022 celebramos uno de los grandes hitos de la resistencia anticolonial en nuestra isla: doscientos años de la abolición de la esclavitud. Es un hecho histórico, de enorme significación para nuestro pueblo de mayoría afrodescendiente, que ha sido silenciado por autoridades que han enarbolado la ideología hispanófila, profundizada durante la dictadura trujillista y reforzada durante el régimen balaguerista y los gobiernos de la democracia burguesa. La influencia de EEUU, a través de ocupaciones militares y una permanente injerencia política, también ha dejado su impronta en la configuración del racismo oficial en República Dominicana. 

El 9 de febrero de 1822, los revolucionarios haitianos encabezados por Jean-Pierre Boyer eliminaron el sistema esclavista en esta parte de la isla y pusieron fin a la dominación colonial francesa y española. Este fue un punto culminante de un proceso de trescientos años de resistencia y lucha contra el colonialismo y la esclavitud, desde la primera rebelión antiesclavista en la Navidad de 1521.

Antecedentes cercanos fueron la rebelión del Ingenio Boca de Nigua en octubre de 1796, bajo la influencia directa de la revolución antiesclavista en la colonia francesa, Saint Domingue. Ese proceso revolucionario desembocó en la primera abolición de la esclavitud durante la unificación de la isla bajo el liderazgo de Toussaint Louverture en 1801. Además de esa importante medida también hubo confiscación de latifundios de la Iglesia, y se impuso la representación política para blancos, negros y mulatos por igual. Esto llevó a la emigración de un gran número de esclavistas y una mayor  igualdad social, hechos que unas veces ocultan y otras lamentan los historiadores racistas y los políticos conservadores de nuestro país.

Poco duró la primera abolición, pues en 1802 el jefe militar francés Leclerc, al servicio de Napoleón, invadió la parte oriental de la isla, con apoyo de esclavistas locales como Juan Barón, expulsó a los emisarios de Toussaint Louverture y restableció la esclavitud en esta parte de la isla. En 1805, el representante colonial francés en el oriente de la isla, Ferrand, incluso autorizó incursiones a la República de Haití para secuestrar personas y esclavizarlas.

Con la derrota del colonialismo francés por la Revolución Haitiana y luego la  unificación pacífica de la isla en 1822, con amplio apoyo popular, se logró la anhelada libertad. Según algunos cálculos, el decreto de abolición de la esclavitud benefició a más de doce mil personas. Hubo además repartos de tierras a ex esclavizados, la abolición de derechos feudales, confiscación de bienes a la Iglesia y esclavistas emigrados, y se impuso un código civil que amplió derechos de las mujeres. 

El legado de la abolición de la esclavitud fue tan arraigado que todos los intentos por restablecerla fracasaron, aún cuando la clase dominante logró su objetivo de anexionarse a una potencia colonial, España. El rechazo a la restauración de la esclavitud, que todavía existía en la década de 1860 en las colonias españolas de Cuba y Puerto Rico, fue uno de los elementos políticos y sociales decisivos en la independencia dominicana definitiva respecto de España en 1865.

Lamentablemente, hoy en República Dominicana las relaciones sociales capitalistas siguen reproduciendo esquemas de semiesclavitud y trata de personas en diversos ámbitos de la economía nacional, desde los bateyes y cañaverales hasta sectores del comercio y el trabajo doméstico. El racismo institucionalizado por la clase dominante ha mantenido a la mayoría negra en la pobreza y la exclusión. Alrededor de doscientas mil personas dominicanas de ascendencia haitiana fueron despojadas de su nacionalidad mediante la sentencia retroactiva e inconstitucional 168-13. Hay mucha lucha por delante en la dignificación de las relaciones laborales y la autoorganización de la clase trabajadora en la lucha por la superación definitiva de la explotación. 

Por todo ello, y pese al silencio oficial, celebramos la grandiosa gesta de la resistencia a la esclavitud que fue coronada con la abolición el 9 de febrero de 1822. Seguiremos exigiendo que se establezca la conmemoración oficial de esta trascendental fecha por el Estado dominicano como fiesta nacional, como parte del reconocimiento de su importancia para la construcción de nuestra identidad y del aporte fundamental de la mayoría negra del país a su historia, su cultura y su desarrollo económico y social.

¡Que viva el 9 de febrero: Día de la Abolición de la Esclavitud!

¡Continuemos sembrando las palmas de la Libertad!

Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores (MST)

Comité por la Unidad y los Derechos de la Mujer (CUDEM)

Junta de Prietas

Haitianos RD

Movimiento de Mujeres Sociopolíticas Mamá Tingó

Reconoci.do

Movimiento de Mujeres Domínico-Haitianas (MUDHA)

Foro Feminista Magaly Pineda

Aquelarre RD

Acción Afrodominicana

Militancia Revolucionaria Socialista (MRS)

 


| Por Gisell Rubiera Vargas, M.A.

En los últimos años y década, es evidente el gran auge que ha alcanzado el uso de redes de interacción social o común mente llamadas, redes sociales, en la vida de las personas, en todas las sociedades del mundo, sin importar lo conservadoras que sean. 


| Amy Goodman y Denis Moynihan:

Cerca de la Puerta de Brandemburgo, en Berlín, hay una plaza pública conocida como Opernplatz, donde, el 10 de mayo de 1933, ocurrió una de las quemas de libros más infames de la historia de la humanidad.


| Miguel Ángel Cid Cid/Consultor Internacional

El mocho llegó temprano en la mañana a la Oficina Senatorial de Santiago. Caminaba, perdón, renqueaba apoyado en un nudoso palo de guayabo. Subió el escalón del frente del edificio de un solo empujón, pero antes hizo un esfuerzo lento, torpe, insufrible. Avanzó hasta el ante despacho y le entregó una carta a la secretaria, dirigida al senador.